Rafael Toro
Gracias por comentar. Cada amistad comienza por una simple, sencilla elección. La elección de conocer, de entender, de explorar, de respetar, de valorar y reconocer las diferencias y cualidades de cada ser humano. Que cada persona aunque comparta experiencias en común, posee una personalidad, valores, principios, creencias y virtudes distintas y en esas diferencias y la capacidad de entenderlas y respetarlas es que se forja el compromiso. ¿Quién no ha tenido un amigo con quien haya confrontado un mal entendido? Para mi, la amistad no es un juego de ‘quién escribe primero, es un puente que se construye con dos manos, no con silencios. Algunos llegan con fuego, se apagan si no les avisas, y después tiran frases profundas como si el problema fuera el otro. La valentía no está en hablar de ella. Está en practicarla: buscar, escribir, estar. Aunque sea incómodo. Porque el eco solo responde si alguien lo llama… y a veces, el que no llama es el que más ruido hace. Gracias otra vez por comentar. 👍
Sahsqiah
Y qué de las personas que no mantienen su responsabilidad a la amistad? Que con esos que aparecen con entusiasmo al principio sólo para  dejar de interactuar si la otra persona no se pone en contacto primero? Es importante examinar nuestro propio comportamiento de forma honesta para ver que uno tiene que ver en la dinámica. Tristemente, muchas personas no poseen la valentía requerida para verse como en verdad son.